martes, 11 de agosto de 2009

Neoplasia endocrina multiple tipo 2b

RESUMEN
La neoplasia endocrina múltiple tipo 2B es un síndrome poco frecuente caracterizado por cáncer
medular de tiroides, feocromocitoma, hábito marfanoide, neuromas mucosos y otras manifestaciones
menos comunes. Habitualmente se presenta asociado a grupos familiares y tiene mal pronóstico,
sobre todo cuando el diagnóstico se realiza en forma tardía. Generalmente el pronóstico guarda
estrecha relación con la evolución del carcinoma medular de tiroides, el cual puede causar la muerte.
Se presenta un caso esporádico de neoplasia endocrina múltiple tipo 2B, en un hombre de 30 años
que se manifestó por carcinoma medular de tiroides, hábito marfanoide y neuromas múltiples de la
lengua y de la mucosa vestibular. El carcinoma medular de tiroides fue tratado mediante tiroidectomía
total más disección radical modificada bilateral de cuello.

NTRODUCCIÓN
La neoplasia endocrina múltiple (NEM) es
un desorden neoplásico que afecta a varios
órganos endocrinos. Se divide en tres
categorías: NEM tipo 1, tipo 2A y tipo 2B. La
NEM tipo 2B se caracteriza por manifestaciones
endocrinas como carcinoma medular de tiroides
(CMT), feocromocitoma 1, ocasionalmente
hiperparatiroidismo, y extraendocrinos como
hábito marfanoide1-3, neuromas mucosos en
lengua, labios y otros sitios4 secundarios a
ganglioneuromatosis generalizada2 y anomalías
esqueléticas y dentales1.
Generalmente el diagnóstico de la NEM tipo
2B es clínico, a consecuencia de la aparición de
un CMT, que es la primera neoplasia en
desarrollarse5,6 y a cuya identificación contribuye
la determinación de niveles de tirocalcitonina
basal y/o post estimulación con pentagastrina o
calcio5,7,9.
La segunda neoplasia en aparecer es el
feocromocitoma, cuya manifestación clínica más
frecuente es la hipertensión arterial y puede
diagnosticarse midiendo los niveles de
catecolaminas urinarios en 24 horas8.
El tratamiento del CMT es quirúrgico,
mediante tiroidectomía total más disección
nodal1,5, pudiéndose complementar la cirugía con
radioterapia, si bien se ha comunicado que esta
última no modificaría la evolución ni la
sobrevivencia de la enfermedad8. En el caso de
presentarse feocromocitoma se debe extirpar las
glándulas suprarrenales comprometidas1,3,8.
El seguimiento del CMT se realiza a través
del control clínico y la medición de niveles
plasmáticos de calcitonina basales y/o post
estimulación5,7-9.
El pronóstico del NEM tipo 2B
habitualmente es sombrío debido al genio
biológico agresivo del carcinoma tiroideo medular,
lo cual impone la necesidad de un diagnóstico
precoz utilizando estudios genéticos5,7,8 que
permitan un diagnóstico temprano en las
personas de riesgo.
Comunicamos el caso clínico de un
paciente portador de un síndrome de NEM tipo
2B esporádico que atendimos en nuestro hospital
y se comentan algunos aspectos de interés de
esta infrecuente patología..

COMENTARIO
En 1952 De Courcy y De Courcy informaron
que un alto porcentaje de pacientes con
feocromocitoma tenían coexistencia con bocio
difuso o nodular, o carcinoma de tiroides10.
54
Sipple, el año 1961 publicó 5 casos de
feocromocitoma asociado a CMT1,2,10, siendo este
último descrito por primera vez al año 1959 por
Hazard7,11. Gorlin en 1968 publicó por primera vez
la asociación entre CMT, feocromocitoma y
neuromas mucosos11.
Durante los años siguientes Williams y
Steiner, en forma separada, describieron un
síndrome caracterizado por CMT, feocromocitoma
bilateral e hiperparatiroidismo, el cual se denominó
Neoplasia Endocrina Múltiple tipo 2. En la década
del 70 se describió una serie de manifestaciones
extraendocrinas asociadas a este síndrome, por
lo que se dividió en tipo A y B1.
La NEM tipo 2B o síndrome de Gorlin2,11, en
un 50% se presenta en forma autosómica
dominante, con penetrancia incompleta3,4,6,7,12. El
otro 50% es de presentación esporádica13.
En nuestro caso no existía historia familiar
por lo que se consideró como esporádico.
El estudiogenético de los linfocitos del 95%
de los pacientes4 revela mutación a nivel del
codón 918 del exon 16 del protooncogen RET,
cuyo locus genético se ubica en la región
pericentromérica del cromosoma 10, en la parte
proximal del brazo largo 4-6,8,14, produciéndose un
cambio de metionina por treonina4,6,12.
El gen RET codifica un receptor de tirosina
– quinasa, quien juega un importante rol en la
diferenciación normal y crecimiento de varios
tipos celulares15. Este receptor se expresa
embrionariamente en células de la cresta neural,
que migran para dar origen a células
neuroendocrinas secretoras de hormonas y a los
ganglios simpáticos y parasimpáticos del sistema
nervioso periférico1,7.
COMPONENTES Y MANIFESTACIONES
DE LA ENFERMEDAD
1. Hábito marfanoide. Se conoce con este
nombre a las características físicas de los
pacientes con NEM 2B que simulan un
síndrome de Marfan7. Su cuerpo es alto y
delgado, con extremidades superiores e
inferiores largas, pudiendo haber laxitud de
articulaciones y músculos hipotónicos1,7. Hay
una desproporción entre los segmentos
corporales superiores e inferiores7. Menos
frecuentemente la fisonomía incluye
aracnodactilia, y anormalidades esqueléticas
como xifoescoliosis dorsal, pectum
excavatum, pie cabo y aumento del área del
paladar 1,7. En las NEM 2B no se ha
informado anomalías aórticas, luxación del
cristalino, homocistenuria o anomalías de
mucopolisacáridos, que sí están presentes
en el síndrome de Marfan verdadero7.
2. Carcinoma medular de tiroides. Se origina
en las células parafoliculares C de la glándula
tiroides7, las que tienen una ontogenia
ectodérmica de las células de la cresta
neural12. Corresponde al 5% de todos los
cánceres tiroideos, de los cuales el 80% son
esporádicos y el 20% familiares. Estos últimos
se pueden presentar como única entidad o
formando parte de un síndrome de neoplasia
endocrina múltiple tipo 2A ó 2B7.
La historia natural del CMT es variable
puesto que su agresividad es diferente,
dependiendo si se trata de un tumor
esporádico o familiar, en los cuales varía
según el síndrome al que pertenezca7. La
progresión de CMT en NEM 2B es la más
agresiva.
En el síndrome NEM 2B, el CMT se
caracteriza por ser bilateral y multicéntrico1,7-9,
pudiéndose manifestar durante las tres
primeras décadas de la vida1,4,5,8,9, e incluso
en la infancia5,7. Previo a la aparición de
CMT, se desarrolla un cuadro clínico
asintomático, en que existe hiperplasia de
células C o carcinoma microscópico, que
pueden estar presentes incluso al año de
edad1,4,7,8.
Habitualmente el CMT no se diagnostica en
etapa preinvasiva1 y se asocia a metástasis
a linfonodos regionales en un 45% al
momento del diagnóstico5 y en un 50% al
momento de la primera cirugía1,7. Por vía
hematógena puede metastizar a vísceras
como pulmón, huesos e hígado y cuando
esto ocurre se presenta un síndrome de
diarrea crónica, cuya causa no es clara,
todo lo cual puede llevar al paciente a la
muerte1,5,6. Cuando el CMT se asocia a
NEM 2B la tasa de sobrevida es de 50% a
2 años7.
El estudio de CMT asociado a NEM 2B, se
debe iniciar en forma temprana, idealmente
antes de los 5 años de vida, ante un
individuo que tenga antecedentes
familiares7,8. En algunos centros se obtiene
sangre del cordón umbilical para estudio de
neonatos5.
Además de la medición de los niveles
plasmáticos de calcitonina basales y/o post
estimulación5,7-9, en algunos centros se
realiza un test de DNA para evaluar
mutaciones en el protooncogen RET, lo que
permite detectar portadores del gen antes
de la demostración bioquímica o clínica5.
Tan pronto se hace el diagnóstico es
mandatoria la tiroidectomía total1,5. Esta
cirugía debe ser precoz e incluso se plantea
en forma profiláctica en la infancia, teniendo
indicación cuando hay fenotipo característico,
masa cervical palpable o niveles
aumentados en calcitonina en plasma5.
Previo a la operación se debe estudiar las
glándulas suprarrenales, ya que si se
demuestra un feocromocitoma, éste debe
ser operado primero6.
Posterior a la primera cirugía puede
quedar enfermedad residual o aparecer
recurrencia hasta en un 83%9. Previo a
plantear un rescate quirúrgico se aconseja
evaluar los pacientes con TAC de tórax y
cuello y laparoscopía diagnóstica para
descartar metástasis hepáticas. Determinar
la extensión de la invasión cervical y de la
diseminación del tumor, puede seleccionar
los pacientes que probablemente se
beneficiarán con este tipo de cirugía. La
radioterapia y la quimioterapia no son
efectivas en la recurrencia9.
Un porcentaje importante de enfermos
fallece por presentar recidiva central, que
compromete tráquea y grandes vasos9.
3. Feocromocitoma. Alrededor de un 5% de
los feocromocitomas se heredan como
rasgo autosómico dominante, aislado o
dentro de un síndrome de neoplasia
endocrina múltiple tipo 2A ó 2B8. Cuando se
asocia a NEM, se manifiesta en la segunda
o tercera década de vida y frecuentemente
es multicéntrico y bilateral16-18.
La manifestación clínica más frecuente es la
hipertensión arterial, que es grave, maligna
y casi siempre resistente al tratamiento con
los fármacos convencionales8.
Cuando se asocia a NEM 2B produce sólo
adrenalina, lo que a veces es la única
manifestación8.
Posterior al diagnóstico se debe localizar el
tumor, lo que habitualmente se realiza con
TAC o RMN. Esto es importante previo a
cirugía de tiroides o paratiroides, para evitar
la aparición de shock durante éstas8.
El tratamiento es quirúrgico, previo a lo cual
se realiza bloqueo alfa y beta adrenérgico8.
Existe controversia en la necesidad de
resecar las 2 glándulas suprarrenales. En
esto influye la posibilidad de malignización,
que es mayor a 10% 3,6,8,10, desarrollo tumoral
en la glándula contralateral y la posibilidad
de insuficiencia suprarrenal8.
El pronóstico generalmente es bueno con
95% de sobrevida a 5 años post cirugía y con
menos de 10% de recidiva. Generalmente
esto último ocurre en los de presentación
maligna, que recidivan en el retroperitoneo y
metastatizan a hueso y pulmones. Además
son tumores resistentes a radioterapia8.
Posterior a la cirugía, se normalizan los
niveles de catecolaminas y se supera la
hipertensión en aproximadamente 75% de
los casos8. El seguimiento se puede realizar
con medición de catecolaminas en orina de
24 horas9.
4. Neuromas mucosos. Es el rasgo más
característico de este síndrome, por lo que
también se le conoce como síndrome de
neuromas mucosos4. Casi todos los pacientes
con NEM tipo 2B desarrollan neuromas
mucosos múltiples, los cuales se ubican en la
región centrofacial7, principalmente en el tercio
anterior de la lengua1,8,11, mucosa labial,
cavidad oral, nasal, conjuntival, palpebral11 y
además en todo el tubo digestivo1,2,6,8,15,19,20. A
menudo, son el primer rasgo clínico en
aparecer y en casos severos pueden ser
congénitos o presentarse durante el primer
año de vida11. Histopatológicamente, los
neuromas consisten en una proliferación
encapsulada de nervio y fibras de colágeno
y células paraneurales21. Son neuromas
verdaderos, por lo cual deben diferenciarse
de los neurofibromas, asociados a la
neurofibromatosis8.
5. Alteraciones gastrointestinales. Son
causadas por una ganglioneuromatosis
difusa del tracto gastrointestinal19. Los
ganglioneuromas gastrointestinales están
presentes en el 30% de las NEM tipo 2B y
aunque son más comunes en el intestino
delgado y en el intestino grueso, también se
presentan en otros sitios del tubo digestivo,
en hígado, vesícula biliar y páncreas16,22.
Los pacientes afectados cursan con
proliferación del plexo mientérico, causada
por hiperplasia del tejido nervioso,
incluyendo células ganglionares con sus
células nerviosas y de Schwann1,19,20. Esta
proliferación se asocia a fibrosis,
permitiendo la fácil distensión abdominal1,19.
Puede ocurrir localizada en una parte o en
todo el tubo digestivo. Esta alteración se
reporta en un 90% de los casos1,19.
Los síntomas más habituales son
constipación crónica y/o diarrea 1,19,20 .
Además se describe megacolon (31-66%),
diverticulitis secundaria (6-14%) y disfagia
en pequeño porcentaje19. Clínicamente se
puede confundir con enfermedad de
Hirschsprung1,15. El adulto puede llegar a la
cirugía de urgencia, siendo la causa más
común la enfermedad diverticular
complicada con perforación y en niños la
obstrucción intestinal19.
No está descrita una terapia médica
específica de comprobada utilidad.
6. Manifestaciones oculares. La incidencia de
anormalidades oculares es difícil de estimar,
puesto que habitualmente no se describen
en el examen de pacientes con NEM 2B23.
La manifestación más común es la
prominencia de nervios corneales1,4,23. Otras
características son aumento de volumen y
eversión palpebral, desplazamiento del
conducto lagrimal y de pestañas, neuromas
subconjuntivales, disminución del lagrimeo
y de la dilatación pupilar, aumento de la
presión intraocular23, xeroftalmia y
xerostomía1.
El diagnóstico de estas lesiones se podría
realizar más precozmente si se realizaran
más evaluaciones oculares en pacientes de
riesgo23.
7. Hiperparatiroidismo. Es raro que ocurra en
NEM 2B, es más común en NEM 2A7,8. Se
señala que el aumento de calcitonina
produce hiperparatiroidismo, porque la
calcitonina disminuye los niveles de calcio7.
Se presenta con mayor frecuencia como
hiperplasia paratiroidea que como adenoma
paratiroideo. En caso de hiperplasia el
tratamiento es la paratiroidectomía subtotal,
extirpando 31/2 glándulas y dejando el
remanente en su lugar o como alternativa la
paratiroidectomía total, con trasplante de
parte de tejido paratiroideo insertado en el
brazo no dominante o en el cuello6,8. La
ventaja de este último procedimiento es la
facilidad para extirpar el tejido paratiroideo
remanente si reaparece hipercalcemia8.
Cuando existe un adenoma se debe realizar
su resección.
8. Otras características. Neuropatía periférica,
hiperhidrosis facial, atrofia testicular,
anomalías y caries dentales extensas1.
También pueden ocurrir trastornos
psicológicos secundarios al tratamiento de
CMT a corta edad, trauma por múltiples
procedimientos, síntomas gastrointestinales
persistentes y alteraciones esqueléticas1.
Considerando los aspectos comentados, se
puede inferir que la NEM tipo 2B es una patología
infrecuente y grave. La identificación de
secuencias polimórficas de ADN estrechamente
unidas al locus de la NEM tipo 2B ha permitido
identificar a los portadores del gen con una
seguridad entre un 90 a 99%8. Tal situación es
importante, puesto que permite adelantarse al
diagnóstico clínico en pacientes de riesgo, poder
ofrecer un tratamiento temprano esencialmente
del CMT y evitar así la muerte del paciente. Los
estudios genéticos aún no están implementados
en nuestro medio, mientras tanto nuestros
esfuerzos están encaminados hacia un
diagnóstico temprano del CMT y un seguimiento
estricto de esta neoplasia maligna, ya que ésta
es la patología que generalmente causa la
muerte en el síndrome de NEM tipo 2B.

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