martes, 9 de febrero de 2010

Fibromialgia


Fibromialgia

Es una afección común caracterizada por puntos de sensibilidad y dolor prolongados en todo el cuerpo en las articulaciones, los músculos, los tendones y otros tejidos blandos. Algunos de los problemas que comúnmente se asocian con la fibromialgia son: fatiga, rigidez en las mañanas, problemas de sueño, dolores de cabeza, entumecimiento de manos y pies, depresión y ansiedad.

La fibromialgia puede presentarse por sí sola o puede aparecer junto con otras afecciones musculoesqueléticas como artritis reumatoidea o lupus.

Causas, incidencia y factores de riesgo

Se desconoce la causa de este trastorno, pero el trauma físico y emocional puede jugar un papel importante en la aparición del síndrome. Algunas evidencias sugieren que los pacientes con fibromialgia presentan respuestas anormales de transmisión del dolor.

Se ha propuesto que los trastornos del sueño, comunes en pacientes con fibromialgia, puedan ser realmente la causa de la afección. Otra hipótesis sugiere que la enfermedad puede estar relacionada con cambios en el metabolismo musculoesquelético, posiblemente generados por la disminución del flujo sanguíneo, que podría causar fatiga crónica y debilidad.

Otros han sugerido que un agente infeccioso, como por ejemplo un virus, desencadena la enfermedad, pero hasta el momento no se ha identificado ningún virus ni microorganismo específico.

Estudios piloto han demostrado una posible tendencia hereditaria hacia la enfermedad aunque la evidencia es muy preliminar.

Los hombres y las mujeres de todas las edades sufren de fibromialgia, pero el trastorno es más común entre las mujeres de 20 a 50 años.

Síntomas

La característica abrumadora de la enfermedad es el dolor prolongado en todo el cuerpo con puntos de sensibilidad definidos, los cuales se diferencian de los puntos desencadenantes observados en otros síndromes de dolor. A diferencia de los puntos de sensibilidad, los puntos desencadenantes pueden presentarse de manera aislada y representar una fuente de dolor que se irradia, incluso en ausencia de presión directa.

El dolor de la fibromialgia puede parecerse al dolor experimentado con varios tipos de artritis. Sin embargo, la inflamación considerable, la destrucción y deformidad articular que se observan en enfermedades como artritis reumatoidea no ocurren con el síndrome de fibromialgia solo.

El dolor de la fibromialgia en el tejido blando se describe como profundo, que se irradia, torturante, punzante o urente y varía de leve a severo. Las personas afectadas por la enfermedad tienden a despertarse debido a los dolores y la rigidez del cuerpo.

Para algunos pacientes, el dolor disminuye durante el día y aumenta nuevamente en las horas de la noche, aunque muchos de ellos presentan dolor implacable durante todo el día. El dolor puede aumentar con la actividad, el frío, el clima húmedo, la ansiedad y el estrés.

Síntomas específicos:

  • Dolores en el cuerpo
  • Dolor muscular facial crónico
  • Fatiga
  • Síndrome del intestino irritable
  • Problemas de memoria y dificultades cognitivas
  • Trastornos del sueño
  • Múltiples áreas sensibles (dolor articular y muscular) en la parte posterior del cuello, los hombros, el esternón, la espalda baja, las caderas, las espinillas, los codos o las rodillas
  • Entumecimiento y hormigueo
  • Palpitaciones
  • Disminución de la tolerancia al ejercicio
  • Alteraciones del sueño
  • Jaquecas o migrañas tensionales

Signos y exámenes

El diagnóstico de fibromialgia requiere de una historia de por lo menos tres meses de dolor generalizado además de dolor y sensibilidad en por lo menos 11 a 18 sitios de puntos sensibles que comprenden tejido fibroso o músculos de:

  • Brazos (codos)
  • Nalgas
  • Tórax
  • Rodillas
  • Espalda baja
  • Cuello
  • Caja torácica
  • Hombros
  • Muslos

Algunas veces, se realizan pruebas de laboratorio y radiografías para ayudar a confirmar el diagnóstico, descartando otras afecciones que pueden presentar síntomas similares. Las siguientes afecciones han sido asociadas con fibromialgia o enmascaran sus síntomas:

  • Cáncer
  • Enfermedad degenerativa lumbar o cervical
  • Síndrome de fatiga crónica
  • Depresión
  • Infección por VIH
  • Hipotiroidismo
  • Síndrome del intestino irritable
  • Enfermedad de Lyme
  • Artritis reumatoidea
  • Trastornos del sueño

Tratamiento

En los casos leves, los síntomas pueden desaparecer cuando se reduce el estrés o se implementan cambios en el estilo de vida. Para el tratamiento, usualmente se recomienda una combinación de medicamentos, educación al paciente, fisioterapia y asesoría. Muchos pacientes que padecen fibromialgia han encontrado ayuda en los grupos de apoyo.

En 2007, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos aprobó la pregabalina (Lyrica) como el primer fármaco para el tratamiento de la fibromialgia. En junio de 2008, un segundo fármaco, Cymbalta, que previamente estaba aprobado para tratar la depresión, recibió la aprobación de la FDA para tratar también la fibromialgia. En el 2009, la FDA aprobó el uso de milnacipran (Savella ) para el tratamiento de la fibromialgia.

Algunas veces, se prescriben ciertos tipos de medicamentos antidepresivos para este trastorno. Los estudios muestran que los antidepresivos en dosis bajas pueden disminuir la depresión, relajar los músculos craneofaciales y esqueléticos, mejorar la calidad del sueño y estimular la liberación de endorfinas analgésicas. Otros medicamentos usados son los analgésicos antinflamatorios y aquellos medicamentos que trabajan en las rutas de transmisión del dolor, como gabapentina.

El consumo de una dieta bien balanceada y evitar el consumo de cafeína pueden ayudar a resolver los problemas de sueño, al igual que reducir la intensidad de los síntomas. También las medidas que se tomen en el estilo de vida para mejorar la calidad del sueño pueden ser eficaces para la fibromialgia.

Algunos informes indican que el aceite de pescado, las combinaciones de magnesio y ácido málico o las vitaminas pueden tener alguna efectividad en el tratamiento de esta enfermedad. La reducción del estrés y el mejoramiento de las habilidades de adaptación del paciente también pueden ayudar a disminuir los síntomas de dolor.

Se recomienda mejorar el estado físico por medio del ejercicio. Los estudios han demostrado que los síntomas de fibromialgia se pueden aliviar por medio del ejercicio aeróbico. La mejor manera de iniciar un programa de entrenamiento físico es comenzar con sesiones cortas de sólo unos cuantos minutos de ejercicio suave y de bajo impacto, como caminar y nadar. La duración de cada sesión puede aumentarse lentamente, en la medida en que se pueda tolerar. Los intentos de mantenerse en un programa de ejercicios a menudo fallan debido a que se empiezan en forma demasiado agresiva, con sesiones que son demasiado largas o demasiado intensas. Empezar lenta y suavemente puede ayudar a moderarse dentro de un programa eficaz que se pueda soportar.

Comenzar despacio ayuda a estirar y tonificar los músculos tensos y adoloridos. Los ejercicios aeróbicos de alto impacto y el levantamiento de pesas podrían incrementar la molestia. Los síntomas se pueden aliviar por medio de estiramiento suave y masajes ligeros, al igual que acupresión, acupuntura y técnicas de relajación.

Los casos graves de fibromialgia pueden requerir la remisión a una clínica de tratamiento del dolor.

Expectativas (pronóstico)

La fibromialgia es un problema crónico y común, cuyos síntomas algunas veces mejoran; pero en otros casos pueden empeorar y continuar durante meses o años. La clave está en buscar ayuda profesional que incluya un procedimiento multifacético para el manejo y tratamiento de la enfermedad. No hay pruebas de que el síndrome de fibromialgia genere un aumento en la tasa de mortalidad.

Situaciones que requieren asistencia médica

Consulte con el médico si tiene síntomas de fibromialgia.

Prevención

Se desconoce alguna forma de prevención comprobada, sin embargo, con los años se ha mejorado el manejo y el tratamiento de esta enfermedad.

Nombres alternativos

Fibromiositis; Fibrositis

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